Ataques de Pánico

Los ataques de pánico son episodios de miedo muy intenso que irrumpen súbitamente, acompañados por sensaciones en el cuerpo y pensamientos de catástrofe. En ese momento, la persona suele pensar que tales sensaciones son peligrosas y que son el aviso de algún problema de salud, como un infarto o que se está volviendo loca. Habitualmente suele acudir a Emergencias, afortunadamente sin hallazgos de inconvenientes en su salud.

Los síntomas más comunes son:

🟣 Sensación de ahogo, falta de aire y dificultades para respirar.

🟣 Palpitaciones y/o taquicardia.

🟣 Temblores y/o hormigueos.

🟣 Sudoración.

🟣 Sensación de mareo o inestabilidad y por esto, temor al desmayo.

🟣 Sofocamiento o escalofríos.

🟣 Opresión en el pecho y/o en el estómago.

🟣 Sensación de irrealidad.

🟣 Despersonalización (sentirse separado de uno mismo).

🟣 Miedo a morir.

🟣 Miedo a volverse loco.

🟣 Miedo a perder el control.

El ataque de pánico suele durar unos minutos, aunque luego, la persona queda extremadamente preocupada ante la posibilidad de que aparezcan nuevos ataques y temiendo también por las consecuencias de los mismos. Es así que, empieza a evitar situaciones en las cuales no se siente segura y considera que puede volver a tener otra crisis de pánico.

De esta forma, quienes padecen de Trastorno por Pánico pueden empezar a abandonar actividades cotidianas tales como asistir a reuniones, viajar en medios de transporte público y no querer salir solas. Cuando esto ocurre, se establece una Agorafobia, otro Trastorno de Ansiedad que muy comúnmente se desarrolla como consecuencia del Trastorno por Pánico.

Tratamiento del Trastorno por Pánico:

La terapia Cognitivo-Conductual enseña a los pacientes a manejar adecuadamente la ansiedad y superar los ataques de pánico.

Dado que la ansiedad patológica afecta en tres niveles: cognitivo, fisiológico y conductual; se combinan distintas técnicas que trabajan en esos tres niveles.

A través de la psicoeducación, se explica al paciente qué es la ansiedad y todo lo que le sucede en las crisis, ésto le ayuda a comprenderlo mejor y a la implementación de las técnicas.

Suele ser muy útiles las técnicas de relajación y además, el tratamiento cognitivo posibilita que el paciente aprenda a identificar los pensamientos erróneos e irracionales que tiene acerca de sus sensaciones corporales, para sustituirlos por otros más realistas y funcionales, que le permitan disminuir el malestar y retomar sus actividades habituales con normalidad.

Psicóloga Carolina Scotti