¡Te sorprenderás de cuanto dura ésta sensación!

La felicidad es una larga búsqueda en la vida de significados, propósitos y satisfacciones. Pero mientras que podría tomarnos años de persistencia transformar profundamente nuestra vida, hay estrategias científicamente probadas que han demostrado que podemos lograr un impulso de felicidad inmediata.

Estas actividades proporcionan un aumento modesto pero persistente en la felicidad si las practicamos constantemente en el tiempo y si logramos que se conviertan en hábitos saludables, energizándonos para vivir nuestros sueños y pasiones.

Aquí hay 5 estrategias que se pueden practicar en este mismo momento para conseguir un disparo de nutrientes psicológicos saludables:

1. Realizá algunos saltos

El ejercicio aeróbico aumenta significativamente el estado de ánimo positivo. En 2005 investigadores de la Universidad Estatal de Chicago y la Universidad de Minnesota analizaron 158 estudios diferentes realizados entre 1979 y 2005. Ellos encontraron que el efecto del ejercicio aeróbico fue consistentemente positivo, y fue especialmente notable cuando se inició una sesión de ejercicio mientras los participantes se sentían un poco más “bajón” de lo habitual. En otras palabras, el ejercicio físico puede ayudarnos cuando más lo necesitamos. En un estudio más reciente, los investigadores de la Universidad de Halmstad en Suecia analizaron 15 estudios diferentes y encontraron que el ejercicio físico puede ser un tratamiento eficaz de la depresión leve y moderada. El cuerpo y la mente son inseparables.

¡Un par de minutos de saltos pueden ser de gran ayuda para recorrer este largo camino!

2. Llamá a un amigo o un ser querido

Las conexiones sociales positivas son una piedra angular de la felicidad y la salud. Una conversación con un amigo puede tener un efecto positivo y duradero, lo que aumenta nuestra energía y el cultivo de la motivación. De hecho, sólo pertenecer a un grupo social o tener una conexión personal mínima con otras personas crea un estado duradero y significativo de felicidad. Si hay personas que te rodean ahora mismo que te agradan y aprecias, hablar con ellos para decir un simple hola puede resultar muy motivador. Probá hacer un llamado, mensaje de texto o whatsapp a esas personas que querés mucho y que en el día a día no te hacés el tiempo de saber cómo están.

3. Anotá 3 cosas de las que estoy agradecido

Muchas personas mantienen un diario en el que escriben las cosas de las que están agradecidos. El simple ejercicio de reconocimiento de la buena fortuna, mediante la identificación de “tres cosas buenas”, se ha demostrado efectivo para proporcionar un efecto inmediato y duradero en la felicidad. En un estudio publicado en 2012, los psicólogos positivos Stephen Schueller y Acacia Parques probaron esta estrategia en un entorno online y encontraron que los beneficios duraron hasta seis meses. Un pequeño repunte durante seis meses a cambio de tan sólo cinco minutos de escritura, es un buen negocio.

4. Imaginá un mejor resultado de las cosas para tu futuro próximo. ¡Sé optimista!

Las investigaciones demuestran sistemáticamente que imaginar tu “mejor yo posible” te hace significativamente más optimista, generando una serie de emociones positivas. La entrenadora Caroline Miller, al preguntarle por el camino de la paz interior, sugirió que hay que “pretender ser optimista” al pensar en el futuro: “el mundo es un conjunto aleatorio de eventos para los pesimistas. Los optimistas, en cambio, creen que controlan las cosas que les rodean. Así que, en cierto modo, lo que tienes que fingir es que eres un optimista, hasta que realmente te conviertas en eso”.

En línea con la creencia común, pensar en positivo (siendo realista) sobre el futuro es una profecía autocumplida. Tomate unos minutos para imaginar y escribir el mejor de los casos para los próximos meses o años. Es posible que te sorprendas al descubrir lo brillante que tu posible futuro puede ser.

5. Establecé una intención para el día

Uno de los modelos más reconocidos y validados de bienestar psicológico fue publicado por Carol Ryff de la Universidad de Wisconsin hace casi 20 años. Incluye seis elementos que constituyen la felicidad, de los cuales la autonomía es uno de los más destacados. Establecer una intención diaria para guiar tu día te pone en el asiento del conductor, donde se pueden tomar decisiones conscientes en lugar de reaccionar a las demandas entrantes. No podemos salirnos con la nuestra todo el tiempo, pero el simple hecho de ser consciente de lo que te propongas llevar a cabo te dará un sentido de propósito y una oportunidad de ser coherente en la forma de interactuar con el mundo.

Si llegaste hasta el final de éste post, date una oportunidad en este momento: ¿Cuál es tu intención diaria? ¿Cuál será tu siguiente llamado? ¿Empezaste a dar saltitos?

¡Empezá tu terapia hoy!